sábado, 25 de julio de 2009

Periodismo e Internet (Parte II)

Contra las fria ideologia mercantilista de gente como Bernard y Murdoch, tenemos de nuestro lado a los periodistas, paladines de la libertad de expresion, quienes contrarrestaran dicha idea. no? No, es la conclusión a la que llegamos después de leer la nota del Sr. Miguel Wiñazki, que en su triple posición de filosofo, docente y periodista hace un análisis del comentario que me indujo a escribir este post, para continuar navegando por las afirmaciones del Sr. Barber y el Sr. Murdoch desembocando en el antagonismo que representa Chris Anderson y su obra "Free: The future of a radical price".
El periodista, defensor ultranza de la libertad ideológica de la sociedad, finaliza su nota defendiendo, como no podía ser....(¿Como?¿a estos dos *-&$#) mmmm, bueno... defendiendo los intereses de las grandes corporaciones de noticias. (¡Como tira el aguinaldo hoy en día!, ¿no Miguelito?).
Su párrafo cumbre (y remate al chiste que nadie quería escuchar de boca de un periodista) resulta ser "-En Internet, según esa visión, no hay derecho de autor, ni autores. Y todo es de todos. Pero entonces, nadie paga. Y si nadie paga, ¿Cómo se sostiene el periodismo profesional?-".
Los tiempos han cambiado mi estimado Miguel, los diarios online obtienen menores ingresos que los diarios de papel, pero ¿y los costos? un diario online puede costar prácticamente nada, sin embargo, un diario de papel, sin importar la horrenda calidad de sus escritores y la descomunal cantidad de publicidades que contenga, tiene un costo muy superior proporcionalmente hablando.
El problema no es de la sociedad que prefiere leer un diario online a uno en papel, el problema es que nadie se ha fijado (previo a esta crisis) en Internet de una manera rentable, mucho mas, proporcionalmente hablando, que el papel.
Producir contenido atractivo y analizar sin prejuicios la realidad cotidiana seguramente ayudará a que los periodistas profesionales obtengan el reconocimiento que merecen y que los viles mercaderes de siempre, obtengan su merecida bofetada.
Desconozco si el Sr. Wiñazki comprará el periódico para el que escribe, empero cada individuo del crisol ideológico de una sociedad, no tiene porqué pagar para que le introduzcan una sonda en el craneo (en el mejor de los casos) y le induzcan a pensar como les convenga.
El codigo del conocimiento se ha liberado, la caja de pandora asusta a los monstruos que la contenian, quizas no tanto como uno quisiera, porque miles de personas sin acceso a Internet todavía ven este proceso con la ñata contra el vidrio, aquellos quienes, paradójicamente, son los mas frágiles a los idearios autoritarios.
Será mision nuestra intagrarlos y de ellos integrarse o sucumbirán bajo el yugo darwinista de la supervivencia del mas apto.