martes, 28 de julio de 2009

Zelaya arrugó?

El teleobjetivo de la política mundial viró hace unos meses hacia la República de Honduras, ello debido a que el derrocado ex-presidente Manuel Zelaya se encuentra en una estoica lucha por recuperar su legítimo poder en contra quien hoy lo detenta, el oscuro emperador Michelleti.
Trazando un paralelismo con el guión de la película "El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey", esta epopeya consta principalmente de dos precuelas, imprescindibles para el entendimiento íntegro de las circunstancias de las cuales somos testigos hoy en día.En un primer capítulo, observamos una Honduras regída por uno de los tantos gobiernos de facto que, sostenidos económica e ideológicamente por los EE.UU., ayudaron a prevenir el mal rojo del comunismo, restringiendo y asolando la identidad ideológica de los diferentes miembros de las sociedades latinoamericanas.
La película continúa y observamos un gobierno militar carente de legitimación en la sociedad, este fue el principal motor de ideas apresuradas, las cuales recayeron generalmente en el ideario nacionalista, llevando a la República Argentina al intento de reconquista de las Islas Malvinas, en manos de un pequeño país del norte, ¡nada más ni nada menos que GRAN BRETAÑA!.
El gobierno militar hondureño no buscó desaparecer en el humo de sus propias armas, sino que decidió promover una transición a la democracia que dejara bien presentada su imagen ante la comunidad.
Asi es como el Gobierno militar a cargo del Coronel Policarpo Paz Garcia, por recomendación de Ronald Reagan (Si, el actor!), decide la realización de elecciones libres bajo el sistema democrático.
Resulta menester aclarar que los Estados Unidos no exportaban la democracia como con los Bush, sino que lo hacian por miedo a la prominente Revolución Sandinista Nicaraguense.
Como la fruta del arbol caído, el primer presidente promovido por Ronald Reagan y Margaret Tacher no pudo sino ser el bastión más nacionalista y conservador que Honduras pudo presentar.
No obstante las groseras violaciones a los derechos individuales; ni la violencia ni las persecuciones ideológicas extirparon la identificación del pueblo hondureño con la constitución sancionada el 11 de enero de 1982.
Finaliza el primer capítulo con la "comunidad" formada por los miembros de la sociedad hondureña en defensa íntegra de la constitución hondureña.

El segundo capítulo transcurre con el mantenimiento, con mayores y menores esfuerzos de las dos torres (la milicia y la democracia), pilares de la comunidad Hondureña en el mantenimiento de la paz y el orden (ello más allá de los numerosos problemas sociales, producto de los avatares económicos que asolaron las décadas del ´80 y ´90).
El 27 de enero de 2006 asume la presidencia el Sr.José Manuel Zelaya Rosales, representante del partido libreral Hondureño.
El nuevo paradigma de crísis económica internacional caló hondo en los presupuestos de todas las naciones del mundo, sobre todo, en las que sufren de disparidades sociales como las de la República de Honduras. Ello llevo también a modificar el ideario liberal que tanto había postulado el Presidente Zelaya a través de toda su historia en política.
La emergente necesidad de dólares para resucitar las arcas presupuestarias y dar aire a los proyectos sociales del poder ejecutivo, atrajeron la propuesta de la Republica Bolivariana de Venezuela por un préstamo de Dólares. Venezuela, con base en los Royalties Petroleros, ofreció la ayuda necesaria, sin embargo, las amistades deben mantenerse...en el poder, y es así como el Presidente de Venezuela, Hugo Chavez, efectivizó el préstamo imponiendo ciertas condiciones.
La principal condición resultó ser la continuidad del presidente que tantos "favores" adeudaba a Venezuela. De esta forma el bloque liberal-americano que Venezuela pretende liderar se mantendría sin fisuras.

El art.239 de la Constitución Nacional Hondureña dispone "El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser Presidente o Designado. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos, y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública." y no obstante ello el art. 42 reza que "La calidad de ciudadano se pierde:(...)5. Por incitar, promover o apoyar el continuismo o la reelección del Presidente de la República;".

No obstante la claridad de dichas disposiciones, el Presidente Zelaya se vió "Forzado" a llamar a un referendum no vinculante para hacer un "estudio de mercado" acerca de la posibilidad de reformar la constitución.
El capítulo segundo culmina con la ruptura de uno de las torres, la que resultó ser trágicamente, la democracia, la cual se vió violentada en un apresurado intento por hacer justicia de una forma "extrañamente" expeditiva.

Con el Presidente derrocado y extraditado "en pijamas" a Costa Rica comienza el capítulo que humildemente recaratulo como "El Retorno del Rey".
Los paises de todo el mundo disintieron con la decisión tomada por la Corte Suprema Hondureña y los diferentes grupos políticos de dicho país.
En un momento político de florecimiento Barackeano, incluso los presidentes más conservadores y repugnantes a la democracia repudiaron el "Golpe de Estado" en Honduras así como la representatibidad del Vicepresidente Micheletti.
Con el apoyo y la salvaguarda de la comunidad internacional, Zelaya intentó negociar su vuelta al país centroamericano, sin embargo las negociaciones fracasaron ante la imposibilidad de arribar a un acuerdo sobre la no aplicación del art. 239 de la Constitución Hondureña.
Finalmente, cuando el intrincado sistema de negociación internacional falló, cuando la mediación de paises como Estados Unidos, Costa Rica y la Organización de Estados Americanos no rindió frutos, Zelaya optó por una decisión adulta y responsable, se acercó a la frontera de Nicaragua con Honduras, saltó el limite, caminó, jugó a la rayuela y rapidamente volvió a Nicaragua.
Ese juego de la mancha, tan infantil e inmaduro que realizó el presidente Zelaya se extiende hasta la actualidad, dejando en suspenso el final de esta saga.
¿Será destruído el crculo del poder y restablecida la Paz en Honduras?