Finalmente, el 11 de julio de 2009 la organización mundial de la salud declaró el status de
pandemia a la nueva gripe tras encontrarse infectados en prácticamente todos los continentes, y así comenzamos a ser testigos de la paranoia en países en los cuales no había casos confirmados de infectados.
El guion de todas las películas del genero catástrofe volvió a repetirse cuando, lo que la gente más temía, pero inconscientemente codiciaba llego como un tour de los Rolling Stones, acaparando todas las pantallas, los parlantes de las radios y las modernas redes sociales [sin contar los mails en cadena sobre métodos de prevención].
Toser en el codo, lavarse las manos con alcohol en gel y cambiar el desodorante de ambiente por el tusivo hedor del desinfectante transformo la vida cotidiana en un divertido circo de malabares y peripecias con el objeto de evitar el contagio de la gripe porcina.
En Méjico, el presidente Felipe Calderón Hinojosa, a instancia de las autoridades sanitarias, decidió suspender todo tipo de actividades comerciales y deportivas no obstante las cuantiosas perdidas económicas que dicha decisión produciría.
En Argentina el feriado del 9 de julio confluyo para que declarando un solo día de asueto sanitario, alcanzara para no propagar más la gripe, ello a pesar que un grupo de shoppings hiciera un 40% de descuento en todos sus locales comerciales con la consecuente conglomeración de personas en espacios reducidos que ello generó [siempre coherentes con las necesidades de la sociedad].
Mientras la gripe se cobraba nuevas victimas[personas inmunodeprimidas, que obviamente estaban en riesgo de contraer cualquier enfermedad] la gente pedía más, y así, para que no decaiga el furor por la gripe, comenzó a circular una cifra no oficial de muertos que duplico y triplico la oficial trayendo paz y tranquilidad a los paranoicos de siempre.
La gente asistía al medico a consultar incluso por la factura del gas, cuando se evidencio el colapso del sistema sanitario al no tener respuestas a cada hipocondriaco.
El gobierno Argentino se vio obligado por las circunstancias el caso a seguir una directiva de la organización mundial de la salud: dejar de publicar cifras de muertos e infectados con la nuev
a gripe, ello con el fin de detener la paranoia generalizada.
Numerosos intentos confluyeron para mantener la psicosis general, ciertos médicos de prestigio y no tanto hablando en televisión con barbijo [digno de una película de Woody Allen] fueron la vanguardia de esos movimientos.
Sin embargo desde la ausencia de datos frescos acerca de victimas de la gripe, la misma pareció esfumarse, los medios "encontraron" nuevas noticias y la gente comenzó a quitarse las máscaras de gas y acercarse a los espacios públicos, y la vida volvió a la normalidad, todos vivieron felices y comieron perdices, aunque a algunos... al jamón crudo lo esquivan en el sorteo de la picada de fiambres.

pandemia a la nueva gripe tras encontrarse infectados en prácticamente todos los continentes, y así comenzamos a ser testigos de la paranoia en países en los cuales no había casos confirmados de infectados.El guion de todas las películas del genero catástrofe volvió a repetirse cuando, lo que la gente más temía, pero inconscientemente codiciaba llego como un tour de los Rolling Stones, acaparando todas las pantallas, los parlantes de las radios y las modernas redes sociales [sin contar los mails en cadena sobre métodos de prevención].
Toser en el codo, lavarse las manos con alcohol en gel y cambiar el desodorante de ambiente por el tusivo hedor del desinfectante transformo la vida cotidiana en un divertido circo de malabares y peripecias con el objeto de evitar el contagio de la gripe porcina.
En Méjico, el presidente Felipe Calderón Hinojosa, a instancia de las autoridades sanitarias, decidió suspender todo tipo de actividades comerciales y deportivas no obstante las cuantiosas perdidas económicas que dicha decisión produciría.

En Argentina el feriado del 9 de julio confluyo para que declarando un solo día de asueto sanitario, alcanzara para no propagar más la gripe, ello a pesar que un grupo de shoppings hiciera un 40% de descuento en todos sus locales comerciales con la consecuente conglomeración de personas en espacios reducidos que ello generó [siempre coherentes con las necesidades de la sociedad].
Mientras la gripe se cobraba nuevas victimas[personas inmunodeprimidas, que obviamente estaban en riesgo de contraer cualquier enfermedad] la gente pedía más, y así, para que no decaiga el furor por la gripe, comenzó a circular una cifra no oficial de muertos que duplico y triplico la oficial trayendo paz y tranquilidad a los paranoicos de siempre.
La gente asistía al medico a consultar incluso por la factura del gas, cuando se evidencio el colapso del sistema sanitario al no tener respuestas a cada hipocondriaco.
El gobierno Argentino se vio obligado por las circunstancias el caso a seguir una directiva de la organización mundial de la salud: dejar de publicar cifras de muertos e infectados con la nuev
a gripe, ello con el fin de detener la paranoia generalizada.Numerosos intentos confluyeron para mantener la psicosis general, ciertos médicos de prestigio y no tanto hablando en televisión con barbijo [digno de una película de Woody Allen] fueron la vanguardia de esos movimientos.
Sin embargo desde la ausencia de datos frescos acerca de victimas de la gripe, la misma pareció esfumarse, los medios "encontraron" nuevas noticias y la gente comenzó a quitarse las máscaras de gas y acercarse a los espacios públicos, y la vida volvió a la normalidad, todos vivieron felices y comieron perdices, aunque a algunos... al jamón crudo lo esquivan en el sorteo de la picada de fiambres.