La brillante resolana que iluminaba mi ruta por la ciudad de buenos aires, se vio ensombrecida al pasar por el trente de la Escuela Técnica N° 19 Alejandro Volta.
Mientras unos adolescentes reían en la vereda, tuve la desafortunada oportunidad apreciar una inscripción realizada en grafiti en el frente de dicha escuela en la cual se puede leer “LOS KIRCHNER A LA CARCEL. EL NACIONALISMO AVANZA.VANGUARDIA DE LA JUVENTUD NACIONALISTA” y su dirección de e-mail.
Sin tomar real entidad de lo leído, debí volver sobre mis pasos para tomar la fotografía que incluyo a la derecha.
No suele impresionarme nada de lo que veo por las extrañas calles de la Ciudad de Buenos Aires, sin embargo, este tipo de exteriorizaciones tienen entidad suficiente como para merecer las consideraciones del caso.
La idea que el gobierno de la presidente Cristina Fernández se encuentra ubicado a la izquierda del marco ideológico político y que sus amistades con Hugo Chávez corresponden con un pensamiento totalitario ya fueron instaladas por los diversos medios de comunicación.
En respuesta a la posición ideológica con la que fuera condecorado el gobierno nacional, el resto de los partidos políticos opositores se autoproclamaron a la "centro"derecha, ello con la firme intención de captar los votos del resto del electorado nacional.
El juego de antinomias que se da en todos los estamentos de la sociedad argentina (Ford-Chevrolet/ Boca-River/ Cultura-Entretenimiento) no solo reinstalo la idea de un poder político dedicado a la seguridad por sobre las libertades individuales, sino que reanimó los más oscuros fantasmas de la intolerancia ideológica y racial.
Del abanico de ideologías que presentó la historia, el nacionalismo resulta ser el más extremo de uno de los lados y curiosamente, el más carente de fundamento lógico.
El nacionalismo, nacido siglos antes de la formación de los estados nacionales europeos, vivió su auge cerca en los siglos XVIII y XIX cuando los pequeños estados europeos se vieron obligados a unirse por razones de seguridad, sin embargo la gran mayoría de las veces, la unión careció de una necesaria identidad ideológica, étnica o territorial.
La unión de los diferentes y su búsqueda por igualar a los desiguales, en lo que son desiguales, como bien decía Aristóteles, provoca caos.
El concepto de caos entre los “desiguales” fue aprovechado por las ideas nacionalistas para procurarse un enemigo interno y usarlo así como chivo expiatorio por las derrotas militares de la 1ra Guerra Mundial.
El nacionalismo pronto derivó en racismo, y totalitarismo, sin embargo, parece que todavía en la primera década del siglo XXI no entendimos nada.
Transpolando el nacionalismo a la República Argentina corresponde primero responder a una lisa y llana pregunta ¿Que representa el ser nacional argentino?¿Quien puede arrogarse la calidad de Nacional argentino de pura sepa? Y eso, desnuda el nacionalismo en toda su esencia.
Los pueblos germánicos tenían un origen en común, que pudo haber repercutido en las desesperadas almas de los derrotados para producir el proceso de jibarización ideológica que derivó en el ingreso de una ideología tan burdamente básica como lo es la nacionalista.
Sin embargo, en Argentina, un país que pronto cumplirá su segundo centenario, habitado por una rara mezcla de españoles, italianos cruzados con los pueblos originarios de América, ¿puede darse un sector el lujo de "escoger" un modelo de ser nacional argentino?
Los pueblos de gran parte de América poseen rasgos étnicos que pueden diferenciarlos de los europeos, sin embargo no son ellos los que suelen llamar los ideales nacionalistas, sino que curiosamente suelen ser los grupos minoritarios, quienes se arrogan el ser nacional para legitimar su discurso y forzar así una unión de ciudadanos que, por suerte, resulta imposible.
Estos grupos suelen afirmar ser respetuosos de las leyes, por lo que resulta menester hacerles saber que la constitución nacional argentina en su articulo 22 reza:"El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición."(Claro como el agua).
En una nación policultural como la nuestra, las actitudes nacionalistas deben ser reprochadas y escindidas de cualquier tipo de discusión policita, social y económica.
No existe la Argentina sin sus inmigrantes, no existe vida comercial sin exportación ni importación, razón por la cual insto a quienes, por gracia o desgracia, proclaman estos valores, a que piensen, que la masa encefálica humana para ello sirve y aprovechen los recursos que internet (como lo hacen con el mail, cuya creación es Norteamericana), para fines un solidarios o útiles para la comunidad que "dicen" representar.