El gobierno es nuevamente centro de las críticas con motivo del "Impuestazo" a través del cual se grava con una tasa extraordinaria a los productos denominados “suntuarios" del tipo tecnológico.
El proyecto de ley registrado bajo la sigla 07-PE-09 fue presentado ante la cámara de diputados y obtuvo el voto afirmativo de la mayoría necesaria, encontrándose por ello aprobado para su paso a la cámara de senadores, en la cual será tratado con fecha 20 de agosto de 2009.
Para resumir el resultado de la votación realizada el 5 de agosto de 2009, corresponde decir que obtuvo el voto afirmativo de 136 diputados, 61 votos negativos, 18 abstenciones y “41” ausencias.
La medida busca agregar a la ley 3764 (sancionada en el año 1979 y firmada por Jorge Rafael Videla y José Alfredo Martínez de Hoz) de Impuestos Internos a las siguientes categorías de productos electrónicos:
- Máquinas y aparatos para acondicionamiento de aire que comprendan un ventilador con motor y los dispositivos adecuados para modificar la temperatura y la humedad;
- Calentadores eléctricos de agua de calentamiento instantáneo o acumulación y calentadores eléctricos de inmersión;
- Teléfonos, incluidos los teléfonos celulares (móviles) y los de otras redes inalámbricas; los demás aparatos de transmisión o recepción de voz,
imagen u otros datos;
- Teléfonos de telecomunicaciones por satélite, digitales, operando en banda C, Ku, L o S;
- Micrófonos y sus soportes; altavoces (alto parlantes), incluso montados en sus cajas; auriculares, incluidos los de casco, estén o no combinados con micrófono, y juegos o conjuntos constituidos por un micrófono y uno o varios altavoces (altoparlantes); amplificadores eléctricos de audiofrecuencia; equipos eléctricos para amplificación de sonido.
- Aparatos emisores de radiodifusión o televisión, incluso con aparato receptor o de grabación o reproducción de sonido incorporado; cámaras de televisión, cámaras fotográficas digitales y videocámaras.
- Aparatos de radar, radionavegación o radiotelemando;
- Aparatos receptores de radiodifusión;
- Monitores y proyectores que no incorporen aparato receptor de televisión;
Las voces en contra no solo no tardaron en llegar sino que se multiplican exponencialmente a través del mundo de internet, representado también en los movimientos “MI CELU NO ES UN LUJO” y “No al impuestazo” los cuales tienen grupos de difusión en Facebook, Twiter y otras redes sociales.
La CICOMRA (Cámara de Informática y Comunicaciones de la República Argentina) y otras cámaras comercializadoras de productos electrónicos institucionalizaron la discusión que se hace el mundo Geek de la República Argentina.
El eje de la formula del presente proyecto se encuentra en la necesidad de alterar la ecuación económica nacional para así promocionar y fomentar la industria tecnológica realizada en la provincia de Tierra del Fuego.
Resulta mas que meritorio que, de una vez por todas, sea fomentada la industria nacional, circunstancia que el cipayo-liberalismo económico nacional postergo por décadas, sin embargo, las formas de fomentar la industria nacional pueden tener múltiples y diferentes formas, mas creativas o menos recesivas que las que expone el presente proyecto.
La necesidad de industrializar el país tiene caras y formas diferentes según se trate la región en la que ponemos foco, Tierra del Fuego, por ejemplo, ha sido desde décadas el polo técnico del país con su producción de refrigeradores, sistemas de aire acondicionado, televisores, etc. En cambio, otras provincias argentinas han recaído en la poco loable, o poco rentable “industria” de ensamblar productos foráneos. La idea de denominar poco rentable a la industria del ensamblaje, concurre con el concepto de tecnificación del empleo, circunstancia que no se da en el caso del mecánico acto de ajustar tornillos y/o embalar productos.
La mochila del progreso no puede apoyarse única y exclusivamente en el hombro de la agricultura y la ganadería, es necesario crear las bases de la industria del futuro, la cual no es más la metalmecánica, sino la informática.
La equidistancia entre el liberalismo extranjerizante y el nacionalismo conservador debe ser la solución, sin embargo, nadie pugna hoy por una solución que se encuentre en lo gris de esta zona, todo se reduce hoy al antagonismo entre la imposición de impuestos, con la consecuente privación tecnológica de los sectores menos beneficiados de la sociedad; y la manutención de un sistema que, en los papeles, no ha beneficiado a la industria nacional.
Usemos los mismos recursos que nos brinda la informática e internet para proponer formas más creativas de promocionar la industria informática en Argentina y eviten la necesidad de gravar los chiches que tanto nos gustan, con impuestos restrictivos. Pero sobretodo piensen lo lindo que resultaría comprar un reproductor Zune
o un celular Nokia producido en nuestro país, ello sin tener que preocuparse por la cotización del dólar, el euro u otra divisa.
El proyecto de ley 07-PE-09 carece de lógica y no contempla la penosa situación de la industria argentina, ¿porque imponer impuestos a los celulares que no se producen en el país?, ¿que reemplazo de tecnología fomentará en una industria inexistente?, una medida mas contemplativa de la realidad industrial sería, para ello, el denominado “dumping”, el cual traería, probablemente, las mismas consecuencias que imponer un impuesto prohibido por el Tratado del Mercosur para con los productos Brasileros.
Quizás la idea esbozada en el párrafo precedente carezca de sentido o peque de apresurada, pero es una idea al fin, aunque, si me lo dejan pensar un toque…

El proyecto de ley registrado bajo la sigla 07-PE-09 fue presentado ante la cámara de diputados y obtuvo el voto afirmativo de la mayoría necesaria, encontrándose por ello aprobado para su paso a la cámara de senadores, en la cual será tratado con fecha 20 de agosto de 2009.
Para resumir el resultado de la votación realizada el 5 de agosto de 2009, corresponde decir que obtuvo el voto afirmativo de 136 diputados, 61 votos negativos, 18 abstenciones y “41” ausencias.
La medida busca agregar a la ley 3764 (sancionada en el año 1979 y firmada por Jorge Rafael Videla y José Alfredo Martínez de Hoz) de Impuestos Internos a las siguientes categorías de productos electrónicos:
- Máquinas y aparatos para acondicionamiento de aire que comprendan un ventilador con motor y los dispositivos adecuados para modificar la temperatura y la humedad;
- Calentadores eléctricos de agua de calentamiento instantáneo o acumulación y calentadores eléctricos de inmersión;
- Teléfonos, incluidos los teléfonos celulares (móviles) y los de otras redes inalámbricas; los demás aparatos de transmisión o recepción de voz,
imagen u otros datos;- Teléfonos de telecomunicaciones por satélite, digitales, operando en banda C, Ku, L o S;
- Micrófonos y sus soportes; altavoces (alto parlantes), incluso montados en sus cajas; auriculares, incluidos los de casco, estén o no combinados con micrófono, y juegos o conjuntos constituidos por un micrófono y uno o varios altavoces (altoparlantes); amplificadores eléctricos de audiofrecuencia; equipos eléctricos para amplificación de sonido.
- Aparatos emisores de radiodifusión o televisión, incluso con aparato receptor o de grabación o reproducción de sonido incorporado; cámaras de televisión, cámaras fotográficas digitales y videocámaras.
- Aparatos de radar, radionavegación o radiotelemando;
- Aparatos receptores de radiodifusión;
- Monitores y proyectores que no incorporen aparato receptor de televisión;
Las voces en contra no solo no tardaron en llegar sino que se multiplican exponencialmente a través del mundo de internet, representado también en los movimientos “MI CELU NO ES UN LUJO” y “No al impuestazo” los cuales tienen grupos de difusión en Facebook, Twiter y otras redes sociales.
La CICOMRA (Cámara de Informática y Comunicaciones de la República Argentina) y otras cámaras comercializadoras de productos electrónicos institucionalizaron la discusión que se hace el mundo Geek de la República Argentina.
El eje de la formula del presente proyecto se encuentra en la necesidad de alterar la ecuación económica nacional para así promocionar y fomentar la industria tecnológica realizada en la provincia de Tierra del Fuego.
Resulta mas que meritorio que, de una vez por todas, sea fomentada la industria nacional, circunstancia que el cipayo-liberalismo económico nacional postergo por décadas, sin embargo, las formas de fomentar la industria nacional pueden tener múltiples y diferentes formas, mas creativas o menos recesivas que las que expone el presente proyecto.
La necesidad de industrializar el país tiene caras y formas diferentes según se trate la región en la que ponemos foco, Tierra del Fuego, por ejemplo, ha sido desde décadas el polo técnico del país con su producción de refrigeradores, sistemas de aire acondicionado, televisores, etc. En cambio, otras provincias argentinas han recaído en la poco loable, o poco rentable “industria” de ensamblar productos foráneos. La idea de denominar poco rentable a la industria del ensamblaje, concurre con el concepto de tecnificación del empleo, circunstancia que no se da en el caso del mecánico acto de ajustar tornillos y/o embalar productos.
La mochila del progreso no puede apoyarse única y exclusivamente en el hombro de la agricultura y la ganadería, es necesario crear las bases de la industria del futuro, la cual no es más la metalmecánica, sino la informática.
La equidistancia entre el liberalismo extranjerizante y el nacionalismo conservador debe ser la solución, sin embargo, nadie pugna hoy por una solución que se encuentre en lo gris de esta zona, todo se reduce hoy al antagonismo entre la imposición de impuestos, con la consecuente privación tecnológica de los sectores menos beneficiados de la sociedad; y la manutención de un sistema que, en los papeles, no ha beneficiado a la industria nacional.
Usemos los mismos recursos que nos brinda la informática e internet para proponer formas más creativas de promocionar la industria informática en Argentina y eviten la necesidad de gravar los chiches que tanto nos gustan, con impuestos restrictivos. Pero sobretodo piensen lo lindo que resultaría comprar un reproductor Zune
o un celular Nokia producido en nuestro país, ello sin tener que preocuparse por la cotización del dólar, el euro u otra divisa.El proyecto de ley 07-PE-09 carece de lógica y no contempla la penosa situación de la industria argentina, ¿porque imponer impuestos a los celulares que no se producen en el país?, ¿que reemplazo de tecnología fomentará en una industria inexistente?, una medida mas contemplativa de la realidad industrial sería, para ello, el denominado “dumping”, el cual traería, probablemente, las mismas consecuencias que imponer un impuesto prohibido por el Tratado del Mercosur para con los productos Brasileros.
Quizás la idea esbozada en el párrafo precedente carezca de sentido o peque de apresurada, pero es una idea al fin, aunque, si me lo dejan pensar un toque…