Días atrás me vi envuelto en una discusión de asado acerca de los recientes
incrementos en el costo de los servicios públicos (Luz y Gas), dicha charla quedó allí, acaso como quedan todas las charlas de amigos, sin embargo me motivo a escribir el presente post.
Para quienes no estén en tema, el Gobierno de la Presidente Cristina Fernandez, ha comenzado un plan des-subsidiar, es decir, quitar los subsidios que el estado aportaba a los servicios públicos en orden de reducir el gasto publico.
Las empresas multinacionales concesionarias de los servicios públicos ha percibido del estado, prácticamente desde siempre subsidios con el fin de abaratar el costo que los ciudadanos-clientes deben hacer frente mensual o bimestralmente.
La matemática nos va a ayudar un poco en este punto, si “A” gana $100 producto de $70 de subsidio y $30 de pago por parte del cliente; y el subsidio desaparece, ¿A cobrará $30 por la prestación de un servicio que “en teoría” cuesta $100? ¡No! “A” deberá cobrar al cliente el total del costo teórico del servicio.
Desde siglos atrás, la legitimación de la intervención del estado en las actividades privadas ha sido cuestionada, prácticamente, la totalidad de los economistas han instado por la libertad de mercado y la no intervención del mismo en la prestación de servicios.
En respuesta a la enérgica y constante reacción en contra de subsidiar a las empresas concesionarias de servicios públicos, es que se toma la decisión de quitar los subsidios a dichas empresas.
Eh! ¡No! ¡Mi tarifa de luz se incrementó en forma astronómica! Como puede ser, comenta una señora indignada por el mismo medio en el que un economista decía meses que los subsidios eran una de las plagas de Egipto.
Todos compartimos los beneficios pero nadie quiere participar en las pérdidas y La ecología es un ideal hermoso siempre y cuando no cueste nada son frases que parecen describir los comportamientos de los ciudadanos Argentinos.
El aumento del costo de la luz, así como las sanciones del PURE deben verse como medio para contener el desequilibrio ambiental que produce el uso indebido de los recursos naturales no renovables.
En la misma sintonía, quitar los subsidios a las empresas de gas, borra, en parte, las abismal diferencia existente entre las personas que viven en las grandes metrópolis que poseen red de gas (generalmente los sectores de mayores ingresos) y quienes deben comprar gas envasado para cada una de sus necesidades en la periferia de las principales ciudades (generalmente sectores de menores recursos económicos).
¿Como puede ser?, ¿pagan mas los que menos tienen y mas necesitan?, este incremento de precio traía parte de justicia, sin embargo, el embate de los consumidores a través de todos los medios (interesados o no) se hizo oír y se dio marcha atrás con los aumentos, reinstalando los subsidios.
Según la real Academia Española, subsidio es “la prestación pú
blica asistencial de carácter económico y de duración determinada”, sin embargo, cada vez parece más otro de las definiciones que tiene el mismo el cual lo presenta como “cierto auxilio concedido por la Sede Apostólica a los reyes de España sobre las rentas eclesiásticas de sus reinos” y si, actualmente parecen mas dirigidas a los reyes que a los necesitados.
Dejame pensarlo un toque…
incrementos en el costo de los servicios públicos (Luz y Gas), dicha charla quedó allí, acaso como quedan todas las charlas de amigos, sin embargo me motivo a escribir el presente post.Para quienes no estén en tema, el Gobierno de la Presidente Cristina Fernandez, ha comenzado un plan des-subsidiar, es decir, quitar los subsidios que el estado aportaba a los servicios públicos en orden de reducir el gasto publico.
Las empresas multinacionales concesionarias de los servicios públicos ha percibido del estado, prácticamente desde siempre subsidios con el fin de abaratar el costo que los ciudadanos-clientes deben hacer frente mensual o bimestralmente.

La matemática nos va a ayudar un poco en este punto, si “A” gana $100 producto de $70 de subsidio y $30 de pago por parte del cliente; y el subsidio desaparece, ¿A cobrará $30 por la prestación de un servicio que “en teoría” cuesta $100? ¡No! “A” deberá cobrar al cliente el total del costo teórico del servicio.
Desde siglos atrás, la legitimación de la intervención del estado en las actividades privadas ha sido cuestionada, prácticamente, la totalidad de los economistas han instado por la libertad de mercado y la no intervención del mismo en la prestación de servicios.
En respuesta a la enérgica y constante reacción en contra de subsidiar a las empresas concesionarias de servicios públicos, es que se toma la decisión de quitar los subsidios a dichas empresas.

Eh! ¡No! ¡Mi tarifa de luz se incrementó en forma astronómica! Como puede ser, comenta una señora indignada por el mismo medio en el que un economista decía meses que los subsidios eran una de las plagas de Egipto.
Todos compartimos los beneficios pero nadie quiere participar en las pérdidas y La ecología es un ideal hermoso siempre y cuando no cueste nada son frases que parecen describir los comportamientos de los ciudadanos Argentinos.
El aumento del costo de la luz, así como las sanciones del PURE deben verse como medio para contener el desequilibrio ambiental que produce el uso indebido de los recursos naturales no renovables.

En la misma sintonía, quitar los subsidios a las empresas de gas, borra, en parte, las abismal diferencia existente entre las personas que viven en las grandes metrópolis que poseen red de gas (generalmente los sectores de mayores ingresos) y quienes deben comprar gas envasado para cada una de sus necesidades en la periferia de las principales ciudades (generalmente sectores de menores recursos económicos).
¿Como puede ser?, ¿pagan mas los que menos tienen y mas necesitan?, este incremento de precio traía parte de justicia, sin embargo, el embate de los consumidores a través de todos los medios (interesados o no) se hizo oír y se dio marcha atrás con los aumentos, reinstalando los subsidios.
Según la real Academia Española, subsidio es “la prestación pú
blica asistencial de carácter económico y de duración determinada”, sin embargo, cada vez parece más otro de las definiciones que tiene el mismo el cual lo presenta como “cierto auxilio concedido por la Sede Apostólica a los reyes de España sobre las rentas eclesiásticas de sus reinos” y si, actualmente parecen mas dirigidas a los reyes que a los necesitados.Dejame pensarlo un toque…